2014-07-23

Negro y rojo, combinación ganadora

Mucho me va a costar olvidar ese jueves 13 de febrero de 2014. Un día después de aterrizar en Barcelona por primera vez —salvo por aquella visita fugaz al Camp Nou hace unos años—, presencié uno de los mejores conciertos, si no el mejor, que he vivido a mis 21 años. La jornada prometía mucho: paseo por el Barri Gòtic, Barceloneta, Sagrada Familia y Turisas. Sí, mi grupo favorito, los folkies fineses pisaron la ciudad condal aquél soleado y cálido jueves de invierno.

Después de más de cinco horas de turismo por la capital catalana, decidimos acercarnos al Razzmatazz, lugar donde se celebraría el tan esperado concierto. Una vez allí, vimos una fila de más de veinte personas, con camisetas de Oasis, Arctic Monkeys y demás grupos del estilo, esperando en la puerta de la sala, a pleno sol, a las cuatro de la tarde. El cartel principal del local mostraba el nombre de Beady Eye, pero no había ni rastro de Turisas. Pensando que todavía no habría llegado ningún fan de los finlandeses, fuimos a dar una vuelta a la manzana cuando, al darle la vuelta a la esquina, vimos un reducido grupo de unas seis personas con chupas de cuero y camisetas de Turisas. Al parecer, el concierto se iba a celebrar allí, en la sala 2 del Razzmatazz, y no en la 1, tal y como rezaba mi entrada.

Todavía eran las 16:30, pero la histérica en mí decidió que era buena hora para sentarse a hacer cola hasta las 19:30, hora de la apertura de puertas. Tampoco era un mal lugar; al fin y al cabo, había bares con cerveza fresca justo al lado del local. Además, las tres horas se hicieron cortas, ya que tuvimos la oportunidad de conocer gente fantástica con la que la espera se hizo muy amena.


Se acercaba la hora, y un guardia de seguridad nos pidió que formáramos una fila para ir entrando a la sala cuando fuese posible. Para cuando me di cuenta, decenas de personas corríamos como locas por ocupar la tan deseada primera fila. Como resultado del sprint, perdí una lata de cerveza, pero al menos conseguí una posición privilegiada para ver de cerca a los protagonistas de la noche.

A eso de las ocho salían a escena los estadounidenses Starkill. Cargados de death melódico, los teloneros de la gira We Ride Together 2014 descargaron un corto pero intenso set, presentándonos su álbum debut, Fires of Life. Antes conocidos bajo el nombre de Massakren, los de Chicago caldearon el ya animado ambiente barcelonés, que respondía con gritos a las palabras del vocalista Parker Jameson.

Unos siete u ocho temas completaron el show de Starkill, entre ellos, los singles Fires of Life y New Infernal Rebirth y This is Our Battle, This is Our Day, canción con clara influencia de Massakren. Buen concierto de estos jóvenes talentos -los cuatro componentes del grupo rondan los 23 años-, que se despidieron recordándonos, como si no lo supieramos ya bien, que lo mejor de la noche estaba aún por llegar.

Los estadounidenses Starkill cuajaron una muy buena actuación en la noche barcelonesa. Foto: Aintzane Larrañaga
Se retiraron los teloneros, y entraron los técnicos de los finlandeses. Afinando instrumentos, pegando setlists, regalando visiones no muy agradables… mientras el escenario se vestía de gala para acoger a Warlord y compañía, el nerviosismo en la sala era casi palpable. Los gritos ensordecedores de quinceañeras con los rostros pintados sacaron de quicio a más de uno, y la espera se hizo eterna,

Ya eran las 21:20 cuando las luces se apagaron y, de uno en uno, los seis componentes de Turisas comenzaron a desfilar por el escenario. En último lugar entró el impresionante frontman Mathias Nygård, y Ten More Miles desató la locura en la sala. Dejándonos claro que podíamos contar con ellos, dieron paso a Take The Day!, corte extraído de Stand Up and Fight, tercer disco del combo de Hämeenlinna.

El violinista de Turisas, Olli Vänskä. Foto: Aintzane Larrañaga

Uno de los temas estrella de la formación, To Holmgard and Beyond, sonó majestuosa, y el público coreó el himno de principio a fin, rindiéndose ante el violín de Olli Vänskä transportándonos a la era de los vikingos con Haakon el Bastardo a la cabeza. Seguimos el viaje con la marchosa The Great Escape, en cuyo transcurso, Warlord lanzó una toalla al público, desatando una vez más la locura. El vocalista, visiblemente ilusionado por la respuesta del respetable, nos comunicó a los allí presentes que ibamos a disfrutar de una completa experiencia Turisas, con un set más largo de lo habitual. Así, entre vítores, comenzaron a entonar los coros del clásico Land of Hope and Glory, de su brillante álbum debut Battle Metal. Olli Vänskä gozó de uno de sus momentos más brillantes durante esta canción, y la audiencia acogió de maravilla su sobresaliente labor.

Después de un solo de teclado del recientemente incorporado Kasper Mårtenson (Barren Earth, ex-Amorphis), los sonidos más duros de Greek Fire, acompañados de humo que salía de distintos puntos del escenario, nos mostraron la bestia, el despertar más salvaje de Turisas.

Jesper Anastasiadis (bajo), Olli Vänskä (violín) y Mathias Nygård (voces). Foto: Aintzane Larrañaga
El lado más dulce y tranquilo del grupo salió a relucir con For Your Own Good, primer single de su último trabajo, Turisas 2013. Con cada vez menos pintura en sus caras, los miembros del grupo nos regalaron otro clásico, Rex Regi Rebellis. Las estrofas en sueco, cantadas por Warlord y el guitarrista Jussi Wickström por turnos, pusieron a la audiencia saltando y dejándose la piel en la calurosa sala. Entonces, Mathias 'Warlord' Nygård se tomó un pequeño descanso, cogió una cerveza ("Estreeela, cervesa mediteranea", como dijo él mismo), y nos animó a cantar una canción en catalán para que el grupo pudiese tomar un poco de aire. Satisfecho con el resultado, la formación volvió a sus posiciones en pocos instantes.

Si esta banda tiene algún himno, ese es Battle Metal, sin lugar a dudas. Fue EL momento del concierto en mayúsculas, una apoteósica actuación que volvió locos a los asistentes, que esperaban con ansias la grandiosa melodía que hace unos años hizo famosos a aquellos locos pintados de rojo y negro, y que acabó con un exhausto Mathias Nygård revolcándose por el suelo. Pero no tardó mucho en levantarse, ya que No Good Story Ever Starts With Drinking Tea comenzaba a sonar segundos después. La divertida oda al alcohol de tintes punkies puso Razzmatazz patas arriba, y el vocalista nos agradeció la entrega con varios saludos que nos hizo de rodillas.

Mathias 'Warlord' Nygård, la verdadera estrella de la noche. Foto: Aintzane Larrañaga
Para finalizar, una gran We Ride Together, canción que da nombre a la extensa gira que comparten con Starkill. El último corte de Turisas2013, con ese toque western, nos encadiló a todos, y nos hizo sentir aún más cerca del grupo que teníamos delante. Con esta canción se despidieron, pero no por mucho tiempo.

Los bises llegaron de la mano de Olli Vänskä, quien, al oir al público cantar la mítica "Alcohol, alcohol", cogió su violín y siguió el ritmo de la audiencia, mientras Warlord, saltando, nos animaba a seguir cantando. Unos aplausos después, se volvían a tornar los papeles, y los fineses nos ofrecieron una grandiosa Stand Up and Fight, single del anterior álbum de mismo nombre.

El colofón a esta mágica noche llegó con Rasputin, el divertido cover de Boney M, que, bola de discoteca incluída, trajo la fiesta a Razzmatazz. Exhaustos, Jussi Wickström y Mathias Nygård acabaron la canción rodando en el suelo, y, entre interminables aplausos, ambos descendieron al foso para despedirse personalmente del entregado público que se congregaba en las primeras filas.

Para una servidora, fue increíble ver cómo su grupo favorito superaba con creces las ya altas expectativas que tenía. Además, aparte de ser unos músicos excelentes, después del show nos demostraron que son unas personas geniales, ya que, a pesar del cansancio, se quedaron durante mucho tiempo charlando, haciéndose fotos y firmando autógrafos a los fans que les esperaban a las puertas de la sala.


Setlist:
  • Ten More Miles 
  • Take the Day! 
  • To Holmgard and Beyond 
  • The Great Escape 
  • The Land of Hope and Glory 
  • Greek Fire 
  • For Your Own Good 
  • Rex Regi Rebellis 
  • Battle Metal 
  • No Good Story Ever Starts With Drinking Tea 
  • We Ride Together
--------Encore:
  • Stand Up and Fight
  • Rasputin (Boney M. cover)

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